Cuencas Pacíficas del Paralelo 44

El mayor atractivo de las Cuencas Pacíficas del Paralelo 44 es que mantienen intacta la esencia de la Patagonia salvaje, prostituida en muchos sitios por la mala urbanización, el asfalto y el crecimiento demográfico desmedido. Un sitio singular, agreste, inhóspito y bello, de los últimos en que perdura la tradicional cultura gaucha surera.

Marrón residente Río Pico

Por innumerables años tierra de prófugos y cuatreros, fue escenario de las andanzas de los criminales yanquis Wilson y Evans, quienes escribieron con sangre y pólvora increíbles historias que aún cobran vida en la verba de los viejos pobladores. La más conocida tuvo que ver con el secuestro de un estanciero de la provincia de Buenos Aires, Luis Ramos Otero, que para escapar prendió fuego el refugio en el que se encontraba preso, rompiendo a empellones los troncos ya debilitados. De hecho, la supuesta tumba donde descansan sus restos se encuentra a sólo 4 kilómetros de Río Pico, la población que más vehementemente promociona el formidable recurso íctico que la rodea. Con muchos ámbitos tan solitarios como diferentes, ofrece una gran variedad de situaciones de pesca y abundancia de trofeos.

Las cuencas de los ríos Engaño, Corcovado y Pico forman la cabecera de uno de los cursos más importantes del sur chileno: el Palena. Éste colecta una intrincada red hídrica, con amplio desarrollo en ambos países, para luego entregar sus aguas al Océano Pacífico, a pocos kilómetros de Puerto Balmaceda. Si bien cada una posee personalidad propia, un gran número de características comunes (geográficas, biológicas y antrópicas) facilita su análisis en conjunto.

Valle pintoresco área de río Pico

Las salmónidos mejor distribuidos son las truchas arco iris y marrones. Si bien las fontinalis también son cuantiosas, están confinadas a un menor número de ambientes. Mientras los salmones chinooks producen fuertes runs en los ríos Corcovado y Pico, el salmón encerrado se encuentra ausente en todas las cuencas.

Entre los peces autóctonos sobresalen puyenes grandes y pejerreyes patagónicos.

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