Modales y cortesía

  • Las áreas despobladas y rurales no funcionan como la ciudad. Siempre se saluda y se devuelve el saludo.
  • Si es un pescador veterano sea tolerante y paciente con el novel. De nada se aprende mejor que del ejemplo de los que más saben.
  • Respete el orden de llegada y la rotación de los pescadores. Atornillarse en un metro de río, es una conducta que lo pone del bando de los maleducados e indeseables.
  • Si bajamos un río en balsa, y un pescador de vadeo está pescando, no debemos alterar su sitio de pesca. Se lo saluda, y se pasa por detrás en silencio y sin invadir "su agua". Si ello es imposible, se cruza por la otra margen, con el mejor disturbio posible.
  • No altere la paz con gritos, bocinazos o ruidos innecesarios. En las áreas silvestres las radios y la música fuerte están completamente fuera de lugar, y deterioran la calidad de la experiencia en la naturaleza.
  • Una vida serena y sin ruidos es lo que todos deseamos de un vecino: seamos ese vecino. Esta conducta no altera el comportamiento de la fauna, que se deja ver de una manera más natural.
  • Si  en un sendero se encuentran gente a caballo y caminantes, estos últimos deben esperar el paso de los caballos saliéndose del sendero ladera abajo. Siempre sin voces fuertes o ruidos, hasta que pasen los animales.
  • Si ve una embarcación muestra problemas, preste ayuda. Aunque siempre evaluando no comprometer nuestra embarcación, o generando un problema mayor.
  • Sea respetuoso de la propiedad privada, pidiendo permiso cada vez que ingrese en ella. Por el bien suyo y de los que vienen detrás, compórtese mejor que en su propia casa. No imagino mejor argumento contra la pérdida de aguas públicas, que un ejército de pescadores conservacionistas, educados y respetuosos de la propiedad ajena.
  • Mantenga las tranqueras cerradas; no altere los animales domésticos ni las tareas del campo.
  • No ensucie el lugar. No deje los residuos colgados en bolsas de los árboles (regrese con ellos a su casa).
  • Por último: solidaridad. Sea gentil con el indígena o el puestero humilde que le brinda paso. No conjure engaños ni ventajas. En los tiempos que corren una atención de azúcar, yerba, harina, sal o una garrafa son de una ayuda inestimable.