Lectura de aguas lagos y embalses

Esta nota es la continuación de Lectura de Aguas, la cual recomendamos leer como introducción. Las siguientes estructuras anatómicas o morfotipos, son las más importantes en los lagos y embalses patagónicos:

Cascada Nahuel
Cascada Nahuel

Desembocaduras y cascadas

Donde ingresa energía a un sistema hay concentración de peces”; esta máxima se aplica a las desembocaduras de ríos o arroyos, por más pequeñas que sean. Ellas resultan soberbias a principio de temporada, con aguas altas y frías. Si el curso es un desovadero importante, y por lo tanto hay arrastre de alevinos, hay grandes chances de conectar con streamers truchas marrones o salmones encerrados (altamente piscívoros). Más aún si desemboca en un veril es abrupto, que facilite el apostaje o transito de peces gruesos.

Avanzada la temporada, con aguas bajas o calidas, su efectividad disminuye. Aquí la clave es visitarlas al alba, ser los primeros en entrar tras la paz y el fresco de la noche. Siempre haga los primeros tiros cerca, sin vadear y con mucho sigilo, porque en la penumbra las truchas pueden estar ubicadas muy cerca de la costa

Bocas

Vista áerea boca del río Limay
Vista áerea boca del río Limay

Resultan los pesqueros más míticos de la Patagonia; la frase “Boca Fever” de Joe Brooks lo ilustra todo. Algunos ejemplos son la boca del Chimehuin, Limay o Corcovado, generadoras de pescadores superespecializados, tras décadas de estudiar sus secretos. Como síntesis diremos que son pesqueros formidables por la calidad de sus trofeos, sobre todo al inicio de las migraciones reproductivas. Allí la succión genera un efecto de apelotonamiento de líneas de agua (como una manga de ganado), concentrando el alimento que deriva desde el lago.

En estos pesqueros se presentan dos picos claros de actividad: al alba y al atardecer. Es cuando los peces se ubican en el embudo a alimentarse, para luego se retirarse a las profundidades al subir el sol. Se trata de pesqueros complejos y técnicos, que normalmente requieren tiros muy largos con equipos potentes, shooting tapers y streamers (incluido equipos de dos manos para ganar máxima distancia).

Macrófitas

Juncales lago Verde
Foto: 
Tim Rajeff
Juncales lago Verde

Así se llama al conjunto de plantas acuáticas vasculares, que pueblan las bahías protegidas o lagos pequeños de escaso oleaje. Las macrófitas se dividen en 3 grupos: juncales, algas emergentes y algas sumergidas. En lagos poco profundos, como el Nº 3 o Fonck Chico, colonizan gran parte de su superficie, propendiendo a una escalada de la productividad (bomba de nutrientes). Donde las algas son muy densas, se recomienda elevar la potencia del equipo (y el tippet) para dominar mejor a los peces en sus arremetidas y evitar cortes.

Las macrófitas, funcionan como un condominio repleto de microhábitads, que son colonizados por una enorme variedad (y cantidad) de insectos de aguas lentas. Allí descollan las imitaciones de adultos de libélulas pescadas al filo del juncal o ninfas de odonatos peinadas sobre mantos algas sumergidas. En caso de eclosiones hay que pensar seriamente en mayflies como Metamonius y Baetis, junto a caddis y midges. En el caso que las algas sean vinagrilla, se recomienda el uso de imitaciones de anfípodos. La elevada cantidad de insectos y refugio atrae a densos cardúmenes de puyenes chicos o juveniles de puyen grande, por lo que usar imitaciones de estos pececillos es una excelente idea para tentar truchas trofeo.

Costa rocosa lago Nahuel Huapi
Costa rocosa lago Nahuel Huapi

Costa de Piedras Grandes

Las costas de piedras grandes o boulders, son típicas de las cabeceras de los lagos patagónicos que miran al este, donde los glaciares pleistocénicos depositaron enormes bloques erráticos. Ejemplos típicos son los lagos Huechulafquen o Nahuel Huapi, en las áreas cercanas a las bocas del Chimehuin y Limay respectivamente.

Según mi experiencia resultan pesqueros muy interesantes, no por cantidad de piques sino por tamaño. A las pancoras y samastacus les encanta refugiarse en los intersticios que se forman bajo piedras grandes, y por eso muy buenas truchas las merodeen a primera o última hora del día. Allí se imponen equipos potentes e imitaciones de pancoras, streamers o ninfas grandes, aunque también se las puede abordar con equipos livianos y moscas secas atractoras.

Pedreros y costas batidas por el viento

Marrón lago Buenos Aires
Marrón lago Buenos Aires

Las costas de piedra bola (rodados fluvioglaciares) son la estructura más frecuente en costas batidas por el viento, donde la vegetación no pueden fijarse. Se destacan por la abundancia de oxígeno y  microhábitads entre los intersticios de las piedras. De allí que sean grandes productores de alimento, especialmente crustáceos e insectos de aguas rápidas (por las olas presentan las mismas adaptaciones que en ríos correntosos).

En general los pedreros son costas largas de poca estructura, difíciles de leer. La clave pasa por descubrir ligeras imperfecciones que propendan a la concentración de truchas. Si el pedrero es bajo con veril lejano, lo ideal es esperar el hatch de la tarde y pescarlos con moscas secas o ninfas. Si el veril está cerca lo ideal será actuar con shooting tapers y streamers, peinando bien finito el veril, la zona de pique más caliente. Si bien con viento u oleaje son molestos de pescar, de encontrar un pez estará muy activo y con la confusión ambiente tomará sin dudar.

Sin viento los pedreros son pesqueros soberbios de mosca seca y ninfa, especialmente durante las eclosiones masivas de mayflies (Meridialaris y Penaplhebia) a principios de temporada.

Bajos de la laguna Willmanco
Bajos de la laguna Willmanco

Bajos de sedimento

Los flats de sedimento son comunes en lagos pequeños, bahías sin oleaje o desembocaduras de arroyos que arrastran abundante materia en suspensión. Un ejemplo es la laguna Wilmanco, Playa Blanca en el lago Futalafquen o los aledaños de la boca del río Roca en el lago Roca (Río Negro). Son ámbitos muy productivos, ricos en alimento, pero por seguridad las truchas los visitan con mucho recelo o en periodos de penumbra cuando se sienten menos vulnerables.

En agua tan baja los peces tienen una enorme percepción sensorial de su entorno. Allí hay que vadear muy suave, con el sol de espaldas y tratar de ver los peces antes de tirarles (fundamental el uso de lentes polarizados).

Se usan líneas flotantes, tippets finos y ninfas delicadas para no espantar en la presentación. Si el ámbito no está muy presionado, es posible encontrar truchas arco iris crucereando en pleno día, dando lugar a una calificadísima pesca “estilo bonefish” a pez visto.

Líneas de espuma y hojarasca flotante

Líneas de hojarasca
Líneas de hojarasca

La espuma es un fenómeno común en lagos con algas, después de una jornada ventosa. La espuma es un poderoso aglutinante, una especie de “papel matamoscas” donde quedan pegados todo tipo de partículas: polvo, polen, detritus, hojas y muchísimos insectos (tanto acuáticos como terrestres). Donde hay espuma casi con seguridad habrá truchas comiendo sin importar la hora del día, especialmente arco iris medianas. Algo similar sucede con la hojarasca, que marca un punto de concentración de partículas (por viento o corrientes) en un sitio particular.

Se las aborda con equipo livianos, línea flotante y moscas delicadas del tipo soft hackle, spinners o ninfas flotantes (entre Nº 8 y 14). Si los lagos están rodeados de bosque hay que sumar imitaciones de hormigas voladoras y escarabajos, que por acción del viento terminan atrapados en la espuma cuando se ahogan.

Troncos sumergidos

El tronquedal sumergido es un fenómeno común en bahías rodeadas de bosque de Nothofagus (coihues y lengas). Un ejemplo es el fondo del Brazo Blest en el Nahuel Huapi, en plena selva Valdiviana. Algunos lagos chicos boscosos, como el Pire, poseen sus costas repletas de troncos acumulados en la orilla donde muere el viento. También se encuentran troncos en desembocaduras de ríos de bosque (tipo Paimun o Machete), arrastrados por las crecientes de invierno.

Isla Corazón, lago Mascardi.
Isla Corazón, lago Mascardi.

Los tronquedales sirven de refugio y cazadero a grandes truchas (especialmente marrones). Es uno de los ámbitos con mayor concentración de puyen chico, por lo que sus imitaciones son muy rendidoras. Aquí hay que reforzar el equipo, para evitar que los peces no enganchen entre las ramas. Se imponen equipos potentes: mínimo un Nº 6, con tippets 0X de muy buena calidad y streamers grandes que imiten forrajeros.

Islas (emergentes y a media agua)

Muchas islas que no llegan hasta la superficie, funcionan como una zona litoral productora de alimento pero sin acceso por la costa, y por lo tanto con una muy escasa presión de pesca. Esta es su mayor virtud. En caso de tener el fondo colonizado por algas resultan pesqueros muy productivos, ideales para ser abordados con belly boats. Las islas emergentes normalmente presentan dos caras: la que da al viento (con oleaje) es ideal para pescar con streamers. La protegida puede dar muy buenas truchas con moscas secas atractoras.

Barrancos y veriles profundos

Pescando paredones del embalse Exequiel Ramos Mexía
Pescando paredones del embalse Exequiel Ramos Mexía

Los barrancos portan el mito de truchas monstruos, lo cual es una verdad a medias. A pesar de su baja productividad, nos dan la ventaja de pescar muy cerca de la termoclina (inestimable durante el verano o buscando marrones grandes). En estos pesqueros lo ideal es usar streamers XL y la técnica de cuenta regresiva (countdown) contando hasta 2 minutos en la profundización. Las líneas WF full sinking son las que mejor se comportan, por no levantar la mosca durante la recogida. Si el barranco posee vegetación en la cima, y por lo tanto aporte de insectos terrestres, una opción es rebotar secas grandes contra la piedra.

Vertientes submarinas

Se trata de un accidente difícil de ubicar, pero de gran importancia en lagos pequeños de estepa (especialmente calizos) cuyas aguas se calientan mucho durante el verano. Durante este periodo es común que las truchas, por un tema de confort térmico, se refugien allí en altas densidades. La mejor manera de ubicar estas surgentes es con un vadeo húmedo o nadando con snorkel: es impresionante como se siente el cambio de temperatura en la piel. A veces es tan brusco que también se lo percibe con waders livianos como lo goretex. Una vez ubicados, utilice referencias de tierra (triangulación) para volver al lugar con el equipo de pesca.

Flotando Laguna Larga
Flotando Laguna Larga

Sombra de árboles y costa de bosque

Las sombras resultan un pesquero interesante cuando el sol brilla con fuerza, ya que las truchas gustan de ocultarse en la penumbra. Siempre relaciono entornos boscosos con el verano, y el aporte de suculentos insectos terrestres, como chinches y escarabajos (su momento de mayor actividad). Por eso recomiendo pescarlos con grandes secas atractoras o imitaciones de estos insectos, que pueden dar excelentes truchas arco iris, muy afectas a mosquear en sus inmediaciones. Allí mis moscas preferidas son las Fat Albert o Stimullators con patas de goma (Nº 10 al 6) preferentemente de color negro. Siempre con tippets no inferiores al 2X, porque a veces suben peces muy importantes.

Descarga de mallines o turberas

Los mallines y turberas poseen una elevada concentración de ácidos húmicos, que dan a sus aguas un clásico color te. Aportan acidez, pero también pero una enorme cantidad de nutrientes, que disparan las poblaciones de insectos, moluscos y crustáceos. Algunos ejemplos son las lagunas cercanas a Tolhuin, y en menor medida los lagos Hess y los Moscos en la cuenca del Manso.

Panorámica lago hess
Panorámica lago hess

A menudo las costas con descargas de mallines proporcionan una excelente pesca, sobre todo con equipos livianos (secas y ninfas). Un fenómeno similar se da donde hay filtración de vertidos domiciliarios, drenando a través del suelo (ejemplo: Barrio Melipal o Puerto Moreno, en Bariloche).

Colchones de Hojarasca

Como en los lagos cordilleranos el agua es fría, los periodos de descomposición de la celulosa resultan muy lentos. Por ello, en las bahías calmas rodeadas de bosques es común que se formen colchones estratificados al estilo postre rogel, donde las hojas caídas forman capas que se acumulan año tras año.

Estos sectores generan altas concentraciones de trituradores de hojas como scuds y larvas de caddis. También encontramos ocultas ninfas de odonatos, que por mimetismo, allí suelen ser de color café o pardo. Por ello es común ver truchas hurgando en la hojarasca, a las cuales recomendamos seducir con cualquiera de estas imitaciones.

Malecones, puertos, muelles, gaviones

Pescando pilotes de puente
Pescando pilotes de puente

Cuando uno ve una costa alterada por el hombre, inmediatamente imagina un lugar sin peces, pero muchos peces aman las estructuras humanas, que les brindan sombra, refugio y protección de las inclemencias climáticas. Por dar un ejemplo, las murallas de gaviones de ciertos embalses (como Piedra del Águila), brindan refugio a una altísima densidad de puyenes y proponen una pesca superior a muchas costas naturales.

No hay muelle en la Patagonia que no tenga truchas grandes asociadas, eso si tan “avivadas” que resultan casi imposibles de capturar. Para mi se trata de trofeos muy especiales porque suponen una prueba máxima a nuestra habilidad como pescadores.