14/12/2015

La Cuarta Boca: 60 Años de Historia en el Río Corcovado, Parte V

Los pesqueros favoritos de Paulino, que prácticamente nunca salió de la zona de Pico, son el río Corcovado y el lago Nº 3. Su amor viene por lo que él llama “la pesca grande, el tamaño de las piezas, difíciles de sacar y por la buena pelea que dan”. Confiesa que ríos como Las Pampas, Nilson o Pico, llenos de truchas chiquititas y fáciles, “no tienen gracia”.

Paulino atando sus Fuzzy Wuzzy favoritas

Preguntándole sobre la disyuntiva entre truchas marrones vs. arco iris, opina “un barraco bien plateado, recién entrado el río, no tiene comparación con nada”. Peces que conectados con un equipo de mosca, y ayudados por la potencia de la corriente, dan una pelea brutal. Íntimamente Paulino los considera peces cazadores y agresivos, que son "zonzos" por la facilidad que pican. La mayoría de las veces cinco pasadas de mosca bien hechas, bastan para que tomen. Es una pesca de suerte, donde hay que tener la fortuna que estén en el pozo que elegimos para pescar.

Paulino asegura haber sacado el mismo barraco dos veces en el mismo día, o varias veces en la semana, en ocasiones con una mosca recién cortada, ya sea suya o de algún conocido. No sucede lo mismo con las mimosas, sobre todo a final de temporada “en que andan jugueteando muy enamoradas”, a las que sacarles un pique es mucho más difícil.

Para Paulino, contra la creencia de otros pobladores de la zona, el barraco (plateado) y arco iris es lo mismo: simplemente un cambio de coloración mimético entre el lago y el río. Mientras en el lago están gordos, cubiertos por una gruesa capa de grasa, en el río se ponen más coloridos y adelgazan.

Pauliony una gran arco iris

Paulino pesca con diferentes equipos de mosca, entre Nº 5 y 8. A pesar de sus aires paisanos, es sumamente cuidadoso y dedicado con sus equipos; da gusto verlo preparan sus líderes anudados, cortando los nudos con cuchillos afilados por el mismo como un bisturíes. Desde siempre utiliza como nylon Tortuga Nacrita de color marrón, su preferido, al que considera sedoso y muy resistente a la abrasión. En su campamento siempre tiene diferentes rollos en medidas que van del 0,50 al 0,22 mm, y que hoy le resultan bastante difíciles conseguir. Tras los grandes barracos recomienda un equipo Nº 8, un reel con buen freno (gusta mucho de los STH a casette grande), y tippet como mínimo del 0,30 mm. Las líneas elegidas dependen del pozo y el nivel de agua, aunque como regla general prefiere los shootings integrados de entre 175 y 250 grains, que le permitan pescar bien pegado al fondo.

Tratándose de fontinalis usa equipos más chicos, entre Nº 5 o 6, y tippets más finos (0,25 o 0,22 mm). También elige shootings integrados clásicos de hundimiento rápido, aunque con agua baja prefiere los transparentes de hundimiento I.

Campamento de Paulino, cierre de temporada

En cuanto a las moscas para barraco, usa variaciones de Matuka y Fuzzy Wuzzy, con collar y colas de saddle (pluma). Como mosca de color claro, prefiere una Matuka con 6 plumas de gallo color blanco agrisado, con abdomen de cristal chenille blanco, y un collar tupido que incluya el plumón;… a esta la llama “Paulino Alevino”. También gusta mucho de una Matuka con 4 plumas badger (con el color oscuro en el centro), que considera la más versátil de todas, y una creación nacida en la Boca del Corcovado. Otra opción son las Fuzzy Wuzzy con cuerpo fino de tinsel plateado o peacock, y una cola tipo Tromba de Ginés Gomaríz de 4 plumas alineadas. Para momentos de poca luz prefiere Matukas con cabezas muddler cónicas y chiquitas, que no floten, en colores chocolate con panza dorada. Estos patrones los ata en grandes anzuelos pata larga del tipo Mustad 9672 o 79580, mayoritariamente en Nº 2, y en menor medida 4 o 6.

En la actualidad, complicado para caminar y saltar los alambrados por la edad, suele hacer excursiones cortas a los primeros pozos del río, hasta la Isla o el Ocho como mucho. Poniéndole especial atención a La Gata y El Melenudo, a los que pesca con mucha dedicación centímetro a centímetro, cambiando moscas cada 5 o 10 tiros. Paulino no es un caster de distancia, pero en rangos cortos y medios pesca sumamente prolijo. Al verlo desenvolverse con un back cast complicado entre ñires altos o arbustos espinosos, queda reflejada toda su experiencia.

Paulino en el Pozón de la Isla

En la actualidad lleva dos equipos a la vez, uno liviano para las mimosas y otro más potente para los barracos. Con ello no tiene que estar cambiando de carrete y mosca en cada pozo. El equipo que no usa lo deja apoyado cerca, sobre algún arbusto o piedra de la costa. Si “presiente al barraco”, primero hace la pasada con equipo pesado, y recién ahí cambia a las fontinalis: ya le sucedió tener un pique barraquero pescando fino, y que le corte todo.

Evocando viejos equipos rotos en batallas, Paulino recuerda dos reels Pfluegger Medalist explotados al medio. Uno que lleva muy presente, con un barraco grande en el pool del Paniza muy crecido, que corrió hasta el final, y limitado en el vadeo no podía traer. Al final tratando de arrimarlo el carrete se partió en dos y terminó cortando. También recuerda una caña Sage “azulcita” (podría tratarse de alguna SP o RPLXi) que le gustaba mucho, y partió 3 veces por cinchar de más o malas maniobras. Todas las veces que la mando a Bs. As. el distribuidor le mando el tramo nuevo, hasta que en una salida la terminó extraviando.

A Paulino lo que más le gusta de los barracos, es el pique violento, la corrida y que salten. Para eso los afirma con fuerza, para encabritarlos. Al hacerlo suele gritar “iujuuuu,… se amacanó un viejo”. A esta altura de su vida, si se van no le importa demasiado; con que el río le haya dado su oportunidad ya tiene bastante.

Colocando la Placa de Germán Finara

Frases de Paulino

Muy ocurrente, Paulino tiene muchas frases y palabras celebres que sus pescadores habitúes de la Boca siempre repiten, en este informe marcadas textuales “entre comillas”. Una de las más picaras, sucede cuando los recién llegados pasan por su campamento a saludar y tomar unos mates. Allí, roto el hielo, surge la pregunta del millón: ¿Dónde se pesca acá?,… a lo que Paulo recomienda “si quiere pescar, no se aleje mucho del agua”.

Otra anécdota muy graciosa se dio con el tenista David Nalbandian, que visitó el campamento recién ganado a Roger Federer la Tenis Master Cup 2005, en lo que fue el mayor hito de su carrera. Bajo el puente se jugó un reñido partido de truco, en el que la pareja perdedora debía lavar los platos; y David perdió…. Paulino, petisito y chueco, se acercó al deportista y soltó la siguiente ocurrencia “vos afuera serás muy número uno, pero acá el número uno soy yo. Así que ni pienses que vas a zafar de lavar los platos”. ¡Ante lo cual las risas de todos los presentes se escucharon hasta Río Pico!

Placa de Germán Finara

Germán era un fanático pescador y joven guía, amigo de Paulino, de quién describe como un enamorado del alto Corcovado y sus barracos. A los que le hacía frente en bravísimas heladas, durmiendo por varios días en su pequeña carpa. Realmente sacó unos ejemplares fantásticos, hasta su prematura muerte en un accidente automovilístico en 2006. En su sentido homenaje, varios amigos grabaron una placa de mármol con una sentida dedicatoria, y la colocaron en una piedra sobre la margen sur de la boca, en dirección al lago.

Foto: 
Luis Brunt
Tremenda helada en el Corcovado

Paulino siempre pensó en que allí los pescadores, como ofrenda, dejen las moscas que le dieron algún barraco. Es más el dejó varias, que lamentablemente desaparecieron a los pocos días, por amigos de los ajeno o simplemente personas ignorantes. Yo fui testigo de una conversación, sobre como solucionar el problema con una caja de acrílico resistente, capaz de resistir a los vándalos de siempre. En lo personal, siempre que voy a la boca visito la placa, pidiéndole al petizo que me “convenza una buena trucha desde el más allá”. Y debo confesar que mis pedidos, fueron recompensados muy por encima de mis expectativas…

Nombre de los pozos del Corcovado superior

¿A quién mejor que preguntarle sobre el nombre de los pozos del Corcovado, que al propio Paulino? Aquí el resumen de cada uno de ellos, empezando desde la boca y caminando aguas abajo:

  • La Boca: ubicada entre el lago Vintter y el puente carretero. Para Paulino el lado bueno es el norte, en el que los peces se ubican entre una canaleta del medio y las rocas grandes de la orilla sur. Sin embargo su famosa piedra se ubica al inicio de la orilla sur, desde donde pesca lanzando aguas arriba en 45º hacia el lago. Paulino no considera a este sitio el mejor, sino el más tranquilo para que nadie lo moleste cuando la boca esta demasiado concurrida. Otro punto es que recomienda pescar la boca vadeando como mucho hasta el tobillo, y que mucha gente ignorante vadea profundo y espanta los peces que se ubican cerca, sin pescar ni dejar pescar a los demás.
    Foto: 
    Luis Brunt
    Luis Brunt y un Barraco de la Boca del Corcovado
  • La Gata: un angosto chorro de agua blanca y rápida, con un canaletón en el medio, que resulta un gran sitio de acecho para los barracos recién entrados del lago. Muy técnico y difícil de leer, se lo pesca de lejos sin meter los pies en el agua, caso contrario se espantan las truchas y no pesca nadie. Es el pozo sobre el que existen más confusiones respecto al origen de su nombre, como el caso de que Paulino tenía una gatita que allí tomaba agua, o que le había cortado con un mordisco la línea a un pescador. Lo real es que el mote surge entre Paulino e Idrig Williams, que en ese tiempo usaban Woolly Worms muy grandes. Ellos la llamaban la Gata Peluda, y de allí surgió el nombre, de tanto decir “ponele la gata”.
  • El Melenudo: no es un pozo en sí mismo, sino la cola de La Gata, que da inicio detrás dos piedras grandes ubicadas en medio del río. Más lento, bajo y abierto, es bueno para barracos a principios de temporada con agua alta, o mimosas al final con agua baja. Toma el nombre del célebre guía Beto Cretton, que por ese momento se acomodaba su escasa cabellera de una manera muy particular. Su nombre surgió como desquite, un día dejó a sus amigos (incluido Paulino) preparando el desayuno, y les primereó el pozo clavando un buen barraco. A Beto el nombramiento del pozo no le gustó para nada, y justamente sus graciosas rabietas, sellaron el nombre para siempre.
    Panóramica de los pools el Ocho y la Isla
  • La Isla: por ser la primera isla del río, con el brazo más caudaloso recostado sobre la orilla norte. Un pozo en curva muy rendidor tanto para barracos como mimosas.
  • El Ocho: así bautizado por el barraco más grande (8 kg.) que Paulino sacó con mosca en el Corcovado, el día 9/3/85. Se trata de un pozo con costuras de agua de velocidades muy desiguales, que desacomodan la línea y lo hacen muy difícil de pescar. Paulino siempre recuerda a su amigo y gran pescador Enrique Cleri, que quería sacar un pez más grande para cambiarle el nombre al pozo (Ej.: ocho y medio, o nueve). Tanto lo intentó que una mañana clavó un pez realmente enorme, capaz de superar el de Paulino, pero le cortó a mitad de la pelea. Ese mismo día a la tarde Enrique clavó otro gigante en la boca que también le cortó. Fue tal la calentura que sin sacarse los waders, se subió a la camioneta y regresó a su casa en Esquel, entre las cargadas de sus amigos.
  • Puente Viejo: no es un pozo pero sirve de referencia. Allí se encuentran los restos del antiguo puente, tan resistente, que permitía pasar vehículos y carros con los pesados rollizos de las viejas madereras.
    Pozón del Cable o Agua y Energía
    Pozón del Cable o Agua y Energía
  • Agua y Energía: un hermoso pozo, identificable por una pequeña construcción y un cable de acero que lo cruza de costa a costa. Se lo llama así por el aforo del río, y ser el sitio de acampe de la empresa de Agua y Energía. Para Paulino lo mejor es el centro del pozo, cuando ya estamos jugados para meter el tiro por debajo del cable, también gusta de su cola o parte final.
  • El Pelado: una corredera muy linda, pero que al decir de Paulino “es pura pinta y no ataja pescado. Muy a las perdidas un barraco flaco a final de temporada subiendo el río”. Su nombre hace referencia justamente a esa carencia íctica.
  • Paniza: el pozo más grande del Corcovado arriba, extenso y lento. Marca la transición entre los pozos más chicos y rápidos de arriba, con los pozos más profundos y amplios de abajo. Para Paulino y Raúl de Rossi, Paniza es el mejor pozo del río, muy bueno con mimosas y barracos en todo momento del año. Se desconoce su bautizo, y ya lo llamaban así en la década del 40´ cuando Paulino visitó la zona por primera vez con su tío Narciso. Se cree que se debe al apellido de un pescador de la zona, que por tenerlo como preferido, lo visitaba siempre.
  • El Pozón del viejo Arias: ubicado debajo del vado de Cancha de Cuadreras, sitio donde antes se hacían jineteadas. Un pequeño arroyo marca su inicio. Es uno de los pozos preferidos de Paulino para fontinalis a final de temporada, de allí su nombre.
    Pozón Paniza, Alto Corcovado
    Pozón Paniza, Alto Corcovado
  • La Pasarela: marca el inicio de un enorme pool en curva, que según sus diferentes secciones va adoptando distintos nombre. Se la llama así por los restos de un antiguo puente colgante, del que aún quedan en la costa sus pilotes y tensores.
  • El Joaquín: un pozo profundo, lento y con barranca, que congrega muchísimas fontinalis a final de temporada. Paulino desconoce el porque del nombre.
  • La Curva: sería la cola del Joaquín, más baja y rápida, ideal para fontinalis, y barracos donde el agua se acelera.
  • El Llao-Llao: un pozo corto, muy profundo, y de los más emblemáticos del Corcovado. Se lo identifica por un cartel de chapa de la provincia y por un establo de madera construido por Rosales. Justamente esa edificación selló su nombre en alusión al hotel Llao- Llao de Bustillo en Bariloche, por las comodidades y lujos que brindaba semejante construcción en una zona tan desolada. Paulino recuerda especialmente un “Concurso Confraternidad”, realizado en 1982 tomando como referencia ese pozo. Mientras los de mosca pescaban para arriba, los de cuchara los hacían para abajo, intercambiando zonas después del almuerzo. Ese día Pichón Hernández pescó en el Llao-Llao un barraco de 7 kg, dejando completamente mudos a los "foráneos", provenientes de Bariloche.
    Establo del pozón del Llao-Llao
  • El Fisher: pozón largo, recto y con barranca, muy interesante para barracos en aguas rápidas y mimosas, en la zona central con agua lenta. Toma su nombre por un pescador de este apellido que lo visitaba hace muchas décadas.
  • Sin nombre: un pozo en curva muy bueno para fontinalis, profundo, lento y de márgenes cenagosas. Se encuentra inmediatamente arriba de La Parrilla.
  • La Parrilla: un extenso pozón, muy bueno para barracos en la correntada fuerte pegado a la barranca, y para fontinalis en la zona central más calma. Toma el nombre porque Paulino y Williams, tenían allí una parrilla escondida, ya que en sus años jóvenes el pozo correspondía a la mitad de una caminata diaria. Llegaban al mediodía y allí almorzaban.
  • El Gago: pozo preferido del viejo Gago, conocido estanciero de la zona de río Pico.
  • El Guacho: marca el final de una larga caminata desde el puente. Llamado así, porque allí desemboca el arroyo Guacho que lleva al lago homónimo. Un pozón muy bueno para fontinalis a final de temporada, cuando se congregan en su run reproductivo para remontar el arroyo.