Fuego manejo al aire libre

Por las marcas que deja y su potencial de daño, el fuego es uno de los temas controvertidos de la vida en la naturaleza. Hace largo tiempo que en muchas áreas naturales debería estar prohibido encenderlo al aire libre. Siempre que pueda utilice calentador, sobre todo si requiere de poca potencia calorífica. De no quedar remedio, elija muy cuidadosamente el sitio donde. Debe ser limpio, sin posibilidad de propagación, alejado de las plantas y árboles para no dañarlos.

Preparando carne con un calentador (mínima huella)
Preparando carne con un calentador (mínima huella)

Si enciende un fuego la regla de oro es nunca quitarle atención. Debe hacerlo cerca del agua, y con un balde a mano por si el mismo se descontrola. Lamentablemente en la Patagonia abundan las heridas en el paisaje ocasionadas por un manejo irresponsable del fuego. Desde árboles y piedras ennegrecidos, hasta cientos de hectáreas de bosque quemado que tardan generaciones en volver a su normalidad. Estos son los principales detalles a tener en cuenta:

  • Siempre lleve un calentador liviano, y trate de no hacer fuego. De hacerlo enciéndalo sólo en lugares permitidos y apáguelo con abundante agua. Úselo solo para cocinar o calentar agua, no para iluminar.
  • Utilice fogones existentes, no cree otros nuevos.
  • Si va a un sitio no usado antes, elija un punto alejado de árboles y arbustos, sobre suelo inorgánico.
  • En caso de verse obligado a hacerlo en suelo orgánico, aparte las ramitas y hojarasca (acumulándolas a un costado) hasta que llegue al suelo "desnudo". Alimente el fuego de a poco, para evitar quemar la vegetación circundante. Dejar que el fuego se consuma hasta cenizas y apagar con abundante agua. Una vez apagado cubra la cicatriz en el suelo con lo antes apartado.  
  • No construya círculos de piedra alrededor del fuego. Llegado el caso solo use una o dos rocas para sostener parrillas, planchas u ollas.
  • Nunca haga un fuego pegado a una gran roca, porque el humo la va a ennegrecer.
  • No cortar leña en pie, ni verde ni muerta.
  • Recoja sólo leña seca caída, que pueda cortarse con la mano y en la cantidad justa. La leña no es la basura del bosque, forma parte de un delicado ciclo para devolver los nutrientes a la tierra. Si la quitamos en exceso, el equilibrio se rompe.
  • Prefiera leña chica se quema completamente, hace muy buena llama (ideal para cocinar rápidamente al disco) y proporciona un sustrato de brasas limpias y calientes. Evite usar troncos grandes que quedan semiquemados, y son el hábitat de muchos organismos del bosque.
  • Si quema basura, llevese consigo los restos que no se han quemado.
  • Fume sólo en lugares seguros. Jamás arroje colillas encendidas. Queme o llévese de vuelta los filtros.