Río Corcovado

Colaboraron con información para este árticulo: Germán Finara , Alejandro Bianchetti , Gustavo Sinagra , Diego Soto , Luis Brunt y Paulino Arias
Ubicación: 
centro oeste de la provincia de Chubut.
Accidente: 
Río
Origen del nombre: 
voz araucana, algo deformada, que significa “río verde” (de “cari”: verde y “leufu”: río). Por el contrario, corcovado deriva del castellano corcova o joroba, en alusión al dislocado aspecto de su tramo inferior.
Superficie: 
12.887 km², de lo cuales 5.586 km² pertenecen a Argentina.
Longitud: 
240 km, de los cuales más de 130 km pertenecen a Argentina.
Caudal: 
medio anual, 25,7 m³/seg sobre su boca; 33,7 m³/seg a la altura de La Elena, y 94 m³/seg cerca del limite con Chile.
Ubicación: 
centro oeste de la provincia de Chubut.
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El Corcovado o Carrenleufu, forma una cuenca de características muy particulares, con una rica sucesión de especies de salmónidos, gran desnivel y amplias variaciones anatómicas. Tras nacer en el inhóspito lago Vintter, corre hacia al este con toda intención de desaguar en el Atlántico, bordeando un desprendimiento de los Patagónides. Progresivamente, este mismo cordón lo obliga a torcer su rumbo hacia el norte. A la mitad de su recorrido dobla hacia el oeste, y aprovechando un amplio valle transversal, se derrama definitivamente hacia al Pacífico. Una vez en Chile adopta el nombre de río Palena. Este extraño recorrido da a lugar al “Cuadrilátero del Corcovado”, un terreno cuyos limites son el mismo río y la Cordillera de los Andes. Lamentablemente se trata de un río sobre el que penden numerosos proyectos de aprovechamiento hidroeléctrico..

Foto: 
Luis Brunt
Macho Fontinalis muy maduro río Corcovado

Su cambiante geografía y las variaciones en la pesca obligan a dividirlo en tres sectores:

  • Boca del río Corcovado y Alto Corcovado.
  • Corcovado superior (también llamado Corcovado sur).
  • Corcovado inferior (o Corcovado norte).

Boca y Alto Río Corcovado

Este tramo, duro e inhóspito, labró su fama a partir de sus portentosas truchas trofeos. Su boca, un embudo bajo y amplio tras ser modificada por el hombre para la construcción del puente carretero, demanda esforzados lanzamientos bajo vientos tan intensos como persistentes. Esto la convierte en un cono colector de olas que dificultan el acceso a los mejores puntos, con importantes riesgos de mojaduras y revolcadas.

La curva interna o margen norte resulta la más requerida. A pesar de recibir todo el viento de frente la curva externa también es buena, requiriendo tiros más cortos porque el canal se recuesta sobre ella. Allí se encuentra la Piedra de Paulino, que sin viento permite pescar aguas arriba, hacia el lago con tiros a 45 grados aguas arriba. A pesar de ser estructuralmente una boca muy simple, requiere de imaginación y destreza, sobre todo pescado más sobre el lago, donde la corriente es menor y los tiros son más largos.

Atardecer en la boca del río Corcovado
Atardecer en la boca del río Corcovado

La boca del Corcovado resulta un comedero de enormes truchas fontinalis y arco iris provenientes del Vintter, que ingresan a la zona de succión para saciarse con el alimento que se concentra al apelotonarse las líneas de corriente. Con poca luz se adentran en las corrientes bajas, por lo que se recomienda iniciar los tiros sin meterse en el agua. Este mismo proceso se repite en forma inversa a la caída de la tarde. Por fortuna, estas franjas horarias son las menos aquejadas por el viento.

Si bien la naciente del Corcovado no posee el atractivo técnico de otras bocas más complejas o variadas (como la del Chimehuin), sus truchas, el clima implacable y la dificultad de los piques la tornan un desafío mayúsculo. De hecho, son pocos los pescadores que soportan estas condiciones, desistiendo antes de alcanzar el éxito.

La boca del Corcovado es unos de los pesquero que ofrece mayores chances con arco iris trofeo (de 2 a 6 kg) y fenotipo plateado, conocidas como “barracos”. Este bautismo pertenece a Paulino Arias, todo un símbolo de la cuenca alta del Corcovado. Mezcla de paisano y mosquero criado al lado del río, resulta el pescador que más conoce el pesquero.

Arco iris principo de temporada
Arco iris principo de temporada

El alto Corcovado se extiende entre el puente y unos kilómetros más abajo de la confluencia con el arroyo Guacho (el área de influencia pedestre de los pescadores instalados en su Boca). Aquí el río se presenta de mediano tamaño, con buena pendiente y una exquisita anatomía muy bien dibujada. Encontraremos intercalados con mucho ritmo pockets waters, rápidos, canaletas profundas y pozos de las más variadas formas.

Los nombres de los pesqueros (no todos ellos son pools), corresponden a bautismos o anécdotas de viejos pescadores. De oeste a este, en sucesión, encontramos El Melenudo, La Gata, La Isla, El Ocho, Agua y Energía (reconocible por una estación de aforo y un cable que lo cruza), el Pelado, El Paniza, La Pasarela, El Joaquín (muy rendidor con las fontinalis), La Curva, El Llao Llao, El Fisher, La Parrilla y la desembocadura del arroyo Guacho. En Paniza, el pool más grande del área, marca una transición entre los pozos más cortos y rápidos aguas arriba, y los más lentos, amplios y profundos de abajo.

Tanto la boca como los primeros pools del río rinden mejor durante noviembre y los últimos dos meses de la temporada (marzo y abril), instantes en que se produce una interesantísima sucesión de especies. Si bien se han cobrado truchas trofeos en enero y febrero, las probabilidades de éxito resultan mucho menores.

Pozón del Cable o Agua y Energía
Pozón del Cable o Agua y Energía

A principios de temporada toman truchas arco iris, de regreso al lago y en recuperación tras la freza cercana (kelts). Por momento productivo en piques, resulta un periodo algo deslucido por la menor combatividad de los peces. Lo más atractivo es la posibilidad de engañar grandes ejemplares pez visto, en aguas bajas con pequeños minnows o imitaciones de huevos. El final de la temporada ofrece las mismas truchas arco iris totalmente recuperadas, plateadas y más difíciles de engañar. Se le agrega la afluencia de nutridos cardúmenes de truchas fontinalis en su éxodo reproductivo, en fantástico promedios de 1,5 kg, y con serias expectativas de capturas de 2 a más de 3 kg. Al respecto existen documentación periodistica de ejemplares récords, de más de 6 kilos que nunca fueron homologados.

Otro de sus atractivos es la posibilidad de tentar grandes fontinalis con moscas secas, durante finales de febrero e inicio de marzo. Para ello lo mejor es esperar el rise de la tarde; furibundo en caso de ser de caddis (los insectos más abundantes de la cuenca alta). En estas circunstancias lo mejor es valerse de la buena imitación, tipo Elk o Goddard Caddis, y patinarla sobre las tomadas.

RÍO CORCOVADO INFERIOR O SUR

Aquí el Corcovado continúa como un freestone de correderas y pools bien dibujados. Salvando algunas huellas escondidas conocidas por los locales poco visibles del camino, carece de accesos públicos. Este tramo es usado por guías con llave de tranqueras o importante operaciones, siendo el caso más célebre Tecka Lodge. Aquí el río se desarrolla a través de la pampa de los Tucu Tucu y el Valle de Jaramillo , donde la menor pendiente del terreno lo torna meandroso, de escurrimiento poco definido y orgánicamente influido por varios mallines. En sus primeros tramos la vegetación ribereña está constituida por ñires y lengas, que se recambian por sauces a medida que el río se interna en la meseta.

Corcovado inferior, cerca del poblado homónimo

Durante este tramo el Corcovado mantiene un carácter prácticamente alóctono, ya que sólo recibe afluentes de poca consideración, como los arroyos Del Loro, Margarita, Tucu Tucu, Comisario y Poncho Moro. Muy influido por el lago Vintter sus aguas permanecen relativamente estables y muy cristalinas.

Aquí se encuentra una sucesión de poderosos rápidos conocido como el Cementerio de los Monstruos, un obstáculo insalvable que frena el avance de los salmones chinook, desde aguas abajo. A mediados de temporada, concentra nutridos cardúmenes que generan un espectáculo visual único y salvaje. También es una barrera que aisla genéticamente las poblaciones de truchas.

Se trata de un tramo hermoso, ideal para flotadas y con una predominancia de arco iris residentes de 500 gr. a 2 kg, y posibles trofeos de más de 3 kg ubicados en los mejores lies. A pesar de que el Corcovado pague mejor con streamers y líneas de hundimiento, durante el estiaje de verano ofrece una pesca muy divertida con ninfas y secas. Entre los modelos que nunca deben faltar sobresalen las Goddard Caddis, Elk Caddis y San Pupa (un terceto imbatible durante un hatch de tricópteros); Soft Hackle Peacock, Hi-vis Foam X, Atractor Patagonia y B.H. Jabalí, entre muchas otras.

RÍO CORCOVADO SUPERIOR O NORTE

Cajones del río Corcovado
Cajones del río Corcovado

Pasada la mitad de su recorrido, a la altura del cerro Central (2070 m.n.m), el incremento de la pendiente aumenta la proporción y la violencia de las correderas. Comienzan a aparecer pozos muy profundos (los preferidos de los chinooks), a menudo recostados contra grandes rocas, fallas o peñascos basálticos; cada vez más abundantes con la cercanía de la cordillera. Esta característica lo torna ideal para el rafting deportivo, una de los atractivos turísticos de la zona. A diferencia del tramo superior, el Corcovado inferior presenta numerosos accesos públicos desde distintas rutas y caminos.

Esta sección engrosa notablemente su caudal con el aporte de los ríos Huemul, Hielo y Encuentro, que en época de precipitaciones lo engordan (y pueden ensuciarlo) considerablemente. Los sauces pueblan densamente las orillas complicando las prácticas y el acceso al río.

Mientras las truchas arco iris pueblan todo el curso, las fontinalis dominan el tramo superior hasta ser desplazadas por las truchas marrones en los sectores medio e inferior. Estas últimas, de excelente condición física, pueden alcanzar entre 2 y 3 kg de peso.

La máxima atracción del tramo inferior son los enormes salmones chinooks que lo remontan desde el Océano Pacífico. Con pesos que oscilan entre 6 y 25 kg, los promedios rondan los 9 a 12 kg. El Corcovado fue el primer río argentino en el que se registraron corridas de salmones del pacífico (principios de la década del ‘80).

Barraco oscuro de principios de temporada
Foto: 
Diego Soto
Barraco oscuro de principios de temporada

Las chances de cobrar un ejemplar son bajas: la profundidad en que se ubican y su poca predisposición para tomar las moscas complican los intentos. Hasta el momento, la mayoría de los chinooks fueron sacados con equipos de spinning, y enormes cucharas voladoras en tandem de hasta 120 grs. Las únicas tomadas con mosca se debieron a grandes streamers (entre Nº 2 y 4/0) de cabezas emplomadas y colores rabiosos como chartreusse, naranja, azul o rosa fluorescente. Cabe destacar que la mayoría de las capturas con mosca del fabulario popular, corresponden a ejemplares robados, ya sea por la premeditación del pescador como por una atropellada en el intento de echar al artificial de su territorio.

Un dato significativo es que en esta área se han capturado lampreas, presumiblemente de la especie Mordacia lapicida.

Aporte de alimento

Sobre las correderas se localizan densas poblaciones de tricópteros (el insecto dominante). En menor medida existen efímeras (especialmente leptoplébidas), dípteros y varias especies de plecópteros (algunas de más de 40 mm de longitud). Los anfípodos y odonatos carecen de mayor importancia. Lo mismo sucede con los insectos terrestres, salvo ciertas apariciones de tucuras en sectores donde se superpongan pastizales y barrancas.

Fontinalis pozón del Llao-Llao

Mientras el Corcovado sur carece de pancoras, el tramo norte por recientes introducciones en sus tributarios, las posee en buen número. Estas últimas explican la excelente condición de las truchas marrones. Donde estos crustáceos estén ausentes los peces adultos poseen una gran avidez por forrajeros de todo tipo (especialmente puyenes y juveniles de trucha).

Pesca con mosca: técnicas y equipamiento

En la boca y sus pools de influencia, los largos lanzamientos y el tamaño de las truchas arco iris imponen equipos entre Nº 6 y 8 de acción rápida. Tras las fontinalis y residentes (especialmente con secas o ninfas) se puede bajar a una caña Nº 4 o 5 de características similares, so pena de vérnoslas en figurillas con un barraco.

Debido a su escasa profundidad, las líneas más utilizadas en la Boca son los S. T. de hundimiento I ó II (las intermediate cristalinas figuran entre las preferidas). Ya en el río se necesitan líneas de hundimiento rápido (III al VI), sobre todo con las fontinalis en fresa, que se ubican en lo más profundo de los pozones y sólo responden ante coloridos streamers o ninfas con patas de goma (en colores naranja, amarillo o chartreusse) accionados en frente de sus narices con movimientos muy lentos.

Campamento de Paulino, cierre de temporada

Ante la inminencia (o posibilidad) de grandes truchas arco iris, deberán estar rematados en tippets no menores a un 1X ó 0X. En el río propiamente dicho funcionan muy bien suculentos streamers del tipo Martin Minnow, Rabbit, Zorrita o String Leech, que imiten los abundantes juveniles de trucha allí presentes, en tonos perlados, gris, canela u oliva claro.

A la boca se la pesca prospectando su cono de succión, cuidando que la mosca siempre navegue delante de la línea y el líder en forma natural. Los piques de las truchas arco iris son brutales y van seguidos de larguísimas corridas. Es tal su potencia que imponen un reel de freno sólido, cargado de al menos 100 m de backing de 20 libras: muy necesarios si el pez va hacia el lago donde resulta imposible seguirlo. Muchas han sido las capturas, sobre todo corriendo contra los pilotes del muelle, que han terminado en cortes estrepitosos, algunas llevándose una línea y parte de la reserva. De allí que ponerles una presión recia y controlada desde el principio resulte la mejor opción. Al contrario de las grandes marrones que suelen debatirse cerca del pescador, las arco iris usan canchas de lucha más amplias, poniendo al límite nuestra reserva si la mal utilizamos o de entrada regalamos demasiada soga.

Arco iris río Corcovado
Arco iris río Corcovado

Tras los chinooks, las máximas bestias del Corcovado, las cañas de dos manos (entre Nº 8 y 10) serían de mucha utilidad, ya que facilitan el manejo de líneas pesadas y permiten poner mayor presión en la lucha. El reel deberá estar cargado con backing de 30 libras ya que lo trabado de la costa obliga a cinchar la captura en espacios reducidos. De allí que el grosor de los tippets no baje del 0,40 o 0,45 mm.

A fin de presentarles el artificial cerca de sus narices se recomienda utilizar líneas de tipo Shooting Taper de hundimento extrarápido (entre 500 y 700 grains), con el alma de la misma resistencia que el backing. Al respecto se deberán extremar todo tipo de precauciones en los nudos, especialmente el que une la línea con la reserva (ver consejos técnicos en el río Caterina). Cobrar uno de esto trofeos de el Corcovado, por las características del río, impone una gran dificultad. Sin embargo, con el avance de técnicas y moscas modernas, sus habitúes le van tomando la mano y cada vez salen más ejemplares por temporada.

Accesos

Boca y Alto Corcovado Superior: se parte del pueblo de Río Pico por la R.P. Nº 19 hacia el oeste. Tras 7 km se empalma con la R.P. Nº 44 hasta llegar al puente sobre el Corcovado (total 41 km).

Corcovado inferior: partiendo del pueblo de Corcovado por la R.P. Nº 44 (tanto hacia el oeste como al sur), se disponen de decenas de kilómetros de accesos ya que el río corre cerca del camino.

Moscas Recomendadas

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Las distancias están tomadas en línea recta desde el punto marcado en el mapa, por lo tanto son orientativas y menores a las distancias a recorrer por ruta.
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